En que te puedo ayudar

La vida es un viaje individual, así lo pienso muchas veces. En este viaje atravesamos muy diferentes paisajes. Algunos tramos los hacemos muy bien acompañados o solos, pero son experiencias agradables e incluso placenteras, sin embargo, hay tramos en los que el paisaje se vuelve desagradable pudiendo llegar a ser insoportable. Imagino que para que al final sea realmente apasionante, tiene que haber de todo, pero esos paisajes poco amables, provocan en nosotros, sobre todo, miedo, lucha y rechazo, tres elementos estos que hacen elevar nuestra sensación de sufrimiento y, si no aceptamos la aventura, comienza la pelea, el desgaste, el agotamiento que nos conduce hacia una oscuridad que llega a ser realmente angustiosa…

¡Cuánto he aprendido desde que comencé este acercamiento a la cultura budista con sus sabios principios de psicología basados en el funcionamiento de la mente! Mi tendencia natural era tratar de sacar a la gente de estos paisajes oscuros por los que circulaban convenciéndoles de que eran caminos equivocados, pero ahora descubro que cuando atraviesas estos caminos, también estás donde tienes que estar, y viviendo lo que tienes que vivir. Se trata de aprender a ver, educar nuestra mirada, para acoger lo que hay, y sobre todo, aceptarlo e integrarlo para que dé s vida.

Es impresionante cómo aparece descrita esta realidad en el primer capítulo de la Divina Comedia de Dante:

“En medio del camino de nuestra vidame encontré en un oscuro bosque,

ya que la vía recta estaba perdida.

¡Ah que decir, cuán difícil era y es

este bosque salvaje, áspero y fuerte,

que al pensarlo renueva el pavor.

Tan amargo, que poco lo es más la muerte:

pero por tratar del bien que allí encontré,

diré de las otras cosas que allí he visto.

No sé bien repetir cómo allí entré;

tan somnoliento estaba en aquel punto,

que el verdadero camino abandoné.”